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Entrevista con Ferran Sarri
Ferran es un personaje carismático, positivo a su manera y dinamizador, tiene la gran cualidad de saber reírse de todo, pero en primer lugar de él mismo y siempre sacará mil anécdotas, relacionadas con el correr, para animar cualquier cena. Corre y compite porque disfruta, corre y compite porque lo hace entre amigos, ya sean los más atletas o los más montañeros y, porque nos vamos a engañar, corre y compite, porque entre ese saber reírse de si mismo existe el orgullo del corredor que todos tenemos.
En primer lugar felicidades por la parte que te toca, acabáis de llegar del Campeonato de España por equipos de carreras de montaña en el que habéis quedado 5º y habéis sido el mejor equipo catalán. ¿Fuisteis allí con este objetivo?
La verdad es que no. Nuestro objetivo era hacerlo lo mejor posible, pero no sabíamos qué sería hacerlo bien ya que creíamos que el nivel sería mucho más alto o que nosotros estaríamos peor. También tengo claro que algunos del equipo podríamos haber hecho mejor carrera aquel día en Valencia y de ser así, el 4º o 3º puesto hubiera sido posible. De todos modos estamos muy contentos.
Este año ha sido el primero del equipo de carreras de montaña conjunto entre la Unió Excursionista de Vic y el Club Atlètic de Vic. ¿Cómo ha ido?
Considero que ha ido muy bien, ya no tanto a nivel de resultados que han sido, en general, mejor de lo que se esperaban, sino a nivel humano. La bueno que tiene este equipo es que se ha unido un 50% en busca de resultados personales deportivos y un 50% en busca de resultados personales humanos. También el hecho que gente de fuera tenga ganes de entrar en este equipo demuestra que esta unidad se puede palpar.
Hace unos años habías estado en la Selección Catalana de Curses de Muntanya. ¿Con quien compartías equipo?
En mi primera etapa había dos equipos. El primer equipo estaba compuesto por Kiku Soler, Esteve Canal, Cardona y uno del Valle de Aran que ahora no recuerdo su nombre y el equipo B con Agustí Roc, en Confalineri, que desgraciadamente murió en una expedición, Pep Gras y yo. Y posteriormente los del A lo dejaron y Agustí Roc, Joan Colomer y yo pasamos al equipo A.
¿En qué carreras competíais?
Básicamente corríamos la Copa del Mundo, aquí no había la oferta que tenemos ahora. La mayoría de las competiciones eran del circuito de la FCA, de media montaña, carreras cortas de unos 10-15 km con poco desnivel. Todavía no había explotado con la gran oferta que existe ahora en la FEEC.
¿Cómo eran entonces las carreras y cómo son ahora?
La mayor diferencia es que actualmente si te despistas hay 15 tíos que se te ponen por delante. Anteriormente, si te despistabas en las zonas delanteras de la clasificación te pasaban 2 o 3 corredores. Es decir que ahora, a parte de los cracs que están un paso por delante, hay un grupo numeroso de buenos corredores que disputan y que no te permiten errores. Antes, a lo mejor, tenías un poco más de margen de error.
A parte de la montaña, también corres cross, pista y asfalto, ¿cómo te definirías como corredor?
Claramente soy un pésimo corredor de pista, me defiendo bien en ruta y cross y considero que tengo una adaptación a la montaña bastante buena. Si tenemos en cuenta mi rendimiento en pista y cross, el rendimiento que saco en montaña es mucho más alto. Técnicamente tengo la suerte de adaptarme bien y este es un factor muy importante en la montaña.
¿Qué te ayuda a qué? ¿Es decir, el cross, la ruta y la pista a la montaña o al contrario?
Lo que tengo claro es que mis mejores resultados en montaña han salido cuando en pista y cross he estado mejor. Lo bueno que tiene el cross, por ejemplo, es que estás tan acostumbrado a sufrir a un nivel tan elevado que cuando te pones a los ritmos de montaña vas muy bien. Pero hay que tener en cuenta la adaptación a la montaña, a nivel técnico no me cuesta, pero la aclimatación en altura, si no la llevas bien puede jugarte una mala pasada.
¿Qué carrera calificarías como la mejor de tu vida deportiva?
Hay tres carreras que recuerdo en especial. Dos son dos Campeonatos de Cataluña de montaña de la FCA, en las que quedé segundo por detrás de atletas muy buenos. Son dos días que recuerdo haber corrido muy bien, muy rápido y a un nivel un paso por encima de lo habitual en mi. En ambos casos hubo un hueco entre el primer y yo y el resto de los corredores. Y la otra carrera es el año que hice tercero en el Molleras por detrás de Kiku Soler y Esteve Canal y por delante de Agustí Roc, fue una de aquellas épocas de las que te hablaba, venía del cross, de sufrir a un ritmo muy alto y llevé la carrera con facilidad.
¿Y la peor?
Pues mira, también en el Molleras y también hice tercero, pero esta vez Agustí Roc y Jordi Martín pudieron conmigo. Y la recuerdo como una mala carrera porque la había preparado bien y, aunque el resultado no fue malo, estuve corriendo muy bien hasta que nos pusimos por encima de los 2.000 metros. En ese momento mi rendimiento empezó a disminuir y no pude mantener el ritmo. Lo que comentaba de la aclimatación... es básico, ya puedes estar fortísimo que para correr por encima de los 2.000 mucho rato a unos niveles exigentes, también debes estar aclimatado.
Para ti, ¿cuál es el mejor entrenamiento?, quiero decir, aquel entrenamiento que vuelves a casa y te sientes orgulloso.
Hay dos cosas que me hacen sentir muy bien. En primer lugar aquellas épocas en las que ya llevas buena carga y buenos entrenamientos y el entrenador empieza a acorralarte y tu notas que le pides al cuerpo y este te responde. Por ejemplo, el entrenador te ha dicho 10 series de 1.000 a 3’20 y tu las haces a 3’15, a la semana siguiente a 3’15 y las haces a 3’12 y así sucesivamente, cuando aprietas el cuerpo y este sólo sabe darte más. Y otra sensación es aquella que llegas a casa, te tumbas en el sofá después de cenar y notas ese “puf-puf” de la sangre en las piernas y te duele la cabeza... eso significa que aquel día te has exprimido bien y si llega esa sensación es que tu cuerpo ya te permite que lo aprietes.
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